Trabajamos con estudios de maquillaje, fotógrafos de moda y organizadores de festivales que confían en nuestros pigmentos para sus producciones más exigentes.
Usan nuestros kits de pintura hipoalergénica en sesiones editoriales para revistas de moda independiente desde 2021.
Seleccionan nuestros pigmentos neón y purpurina biodegradable para los looks de sus performers en cada edición nocturna.
Recomiendan nuestras plantillas de estarcido y pinceles profesionales en sus talleres de body painting para artistas emergentes.
Confían en la duración y el acabado fotogénico de nuestros selladores para producciones que requieren horas frente a cámara.
Desde el primer taller en un garaje de Sarandí hasta convertirnos en referencia para estudios de maquillaje y artistas de festivales, cada etapa marcó una decisión sobre qué materiales merecen estar sobre la piel.
Todo empezó cuando Ricardo, maquillador de sesiones fotográficas, no encontraba pigmentos que resistieran ocho horas de set sin irritar la piel de las modelos. Probó mezclas caseras con base de agua y glicerina, y ese primer lote de doce frascos se agotó entre colegas antes de publicar nada.
Tras dos casos de reacción alérgica con pigmentos importados, sumamos asesoría dermatológica para filtrar cada ingrediente. Ese año descartamos tres proveedores y reformulamos nuestra línea neón con certificación de uso tópico. Fue la primera vez que perdimos dinero a propósito.
Con los festivales suspendidos, convertimos nuestros talleres presenciales en tutoriales descargables. La serie "Piel como lienzo" reunió técnicas de estarcido, degradados y sellado que hoy usan más de tres mil personas que nunca pisaron un estudio.
Los pedidos de escuelas de maquillaje nos empujaron a armar kits por volumen con reposición automática. Cada pack incluye fichas técnicas de duración, remoción y compatibilidad entre pigmentos, algo que ningún proveedor local ofrecía.
La última etapa responde a lo que los artistas de performances nos pedían: brillo que no contamine el agua del lavado y adhesivos que no dejen marcas al retirarlos. Probamos catorce formulaciones hasta lograr una que se deshace con agua tibia y jabón neutro.
Lookatmenaked nace de una convicción simple: el cuerpo es el soporte más honesto para el arte. Trabajamos con artistas visuales, maquilladores de escena y fotógrafos que necesitan pigmentos seguros, acabados fotogénicos y materiales que resistan horas de set sin comprometer la dermis. Nuestra selección no es un catálogo genérico; cada kit, cada pigmento y cada plantilla pasa por pruebas de remoción, fijación y tolerancia antes de llegar a tus manos.
Desde un estudio improvisado en Sarandí hasta una plataforma que abastece a maquilladores de toda Argentina. Cada etapa fue una decisión sobre materiales, seguridad y estética.
Ricardo Diaz Aguilar empezó mezclando pigmentos hipoalergénicos en su cocina para una sesión de fotos de un amigo. El resultado quedó tan bien en cámara que otros fotógrafos empezaron a pedirle el mismo set de colores.
Después de abastecer a tres grupos de maquillaje para un festival de arte independiente, entendimos que faltaban productos que resistieran horas de sudor y luz UV sin irritar la piel. Rediseñamos nuestra línea de pigmentos neón con ese objetivo.
Los artistas nos pedían algo que no existía en el mercado local: un sellador que fijara el maquillaje sin dejar residuos difíciles de quitar. Probamos 14 fórmulas hasta encontrar una que funcionara con piel sensible y agua micelar.
Carlos Aguilar Alvarez, fotógrafo de moda, documentó cada técnica que usábamos en los sets. Esas notas se convirtieron en nuestras guías paso a paso, escritas por artistas y no por redactores genéricos.
Hoy trabajamos con estudios de maquillaje que necesitan reposición constante de pinceles, plantillas y purpurina biodegradable. Nuestro pack profesional nació de una lista real de pedidos recurrentes, no de una idea de marketing.
Sara Rodriguez Martinez, nuestra directora de arte, está desarrollando una línea de adhesivos corporales con diseños de artistas locales. El objetivo es que cada temporada tenga una edición limitada firmada por su creador.